Cosas que aprendí en 2019

03 enero, 2020 Madrid




DEJAR FLUIR
  Me encanta dar sorpresas, mantener el contacto con seres queridos, ser lo más especial con los demás. Esforzarme para que los proyectos salgan bien. En fin, me preocupo mucho para que las cosas estén perfectas.

  De una forma dura entendí que no todas las personas somos iguales, que todos tenemos diferentes maneras de querer y de trabajar. Lo mejor es soltar y dejar fluir para no malgastar energía innecesariamente.


ESTAMPADOS
  Los colores que utilizo para vestir son blanco, gris, azul marino y negro.

  Un día quise cambiar un poco y compré un vestido de flores el cual fue un fail total. Me sentía como un perro verde, súper incómoda. Definitivamente está bien no ir a la moda y mi estilo cómodo y neutro es perfecto para mí.


DECIR NO
  Siempre decía SÍ a todo para no ser antipática o aguafiestas, aunque debo admitir que no la pasaba mal porque soy de las que se apunta a cualquier plan o idea.

  Ahora si no me apetece hacer algo, simplemente lo expreso claramente y hago cosas que realmente me llenen.


MINDFULNESS
  Por un tiempo intenté meditar pero mis pensamientos me saboteaban, luego opté por los ejercicios de respiración, que me funcionaron muy bien pero el mindfulness fue un gran descubrimiento porque puedo escucharme en vez de silenciarme.

  Esta práctica es un tipo de meditación que no trata de callar los pensamientos, sino más bien de hacerte consciente de ellos y de tus emociones, evitando así la dispersión de la mente que se centra en el pasado, en el futuro y no en el presente.


DESLASTRAR
  Aunque parezca mentira, llevaba una carga emocional desde hace casi 20 años y no lo sabía. Cada vez se hacía más pesada y no me deshacía de ella por miedo a herir a unas cuántas personas importantes para mí.

  Gran parte de esa carga la dejé atrás cuando con mucho miedo tomé la decisión de hablarlo y adivina qué, no lastimé a nadie, más bien esa conversación se transformó en algo positivo y afianzó lazos.


MATERNIDAD
  No es sencillo ser mamá pero mi leoncito me lo ha hecho muy fácil. La clave está en hacer todo desde el amor.

  En mis 7 meses como mamá no solo he aprendido sobre lactancia, vacunas, alimentación complementaria, ventanas de sueño, etc. sino también a tener paciencia cuando el desorden abunda; a concienciar que mi tiempo realmente ya no es mío; y que las mejores duchas se tienen en la madrugada.


POSTPARTO
  La verdadera prueba de amor es el período de postparto.

  Si una pareja después de 40 días (o más) sin sexo, ojeras, cansancio, hormonas locas, comida fría (si la hay), quehaceres además de trabajar o cuidar al muchachito y un largo etcétera, siguen juntos, definitivamente es amor.

  Probablemente pudo haber sido caótico pero nosotros superamos esta etapa con mucho amor, comprensión y sobre todo comunicación.


ALIMENTACIÓN
  En mis resoluciones de año nuevo estaba el cambiar mi forma de comer para cuidar no solo mi salud en general, sino específicamente mi intestino, ya que aprendí que existe una estrecha relación entre este y las emociones. De allí la frase “somos lo que comemos”.

  Parece una locura pero sí, las afecciones del intestino pueden interferir en las emociones y viceversa.

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